EL PENÚLTIMO VIAJE DEL AZOR

Síndrome de Guernica, la impresionante pieza creada por Fernando Sánchez Castillo a partir del Azor, la embarcación de recreo del que fuera Jefe del Estado español durante casi 40 años, Francisco Franco, ha emprendido un nuevo viaje, esta vez a Alemania. Desde el próximo viernes 15 de junio estará expuesto en el Kunstverein de Braunschweig.

Durante 26 años la nave fue usada como yate de recreo por Franco y su familia, en él pudo practicar su afición a la pesca. La prensa del régimen señalaba entonces que Franco no solo pescaba atunes, sino incluso ‘cetáceos’ de 28 toneladas “tras 11 horas de dura brega”. En el barco se celebraron asimismo importantes reuniones políticas como las que hubo entre Franco y Don Juan de Borbón, sobre la sucesión del régimen. Tras la muerte de Franco el barco fue mantenido en perfecto estado de uso por la armada española aunque apenas se utilizó. En 1984 el Rey Juan Carlos I pasó revista a la flota desde él. En otra ocasión fue utilizado por el presidente del gobierno Felipe González en sus vacaciones de verano de 1985 para realizar un crucero de Rota a Lisboa, un viaje que resultó muy polémico y criticado.

El barco fue dado de baja el 30 de abril de 1992, y permaneció en Ferrol hasta que fue adquirido por Lázaro González, un particular en 1992 en una subasta del Estado por 4 670 124 pesetas. Aunque el contrato de adjudicación especificaba que su destino debía ser el desguace, su nuevo propietario tenía otras ideas para él: Convertirlo en un local de ocio flotante. Pese a contar con importantes apoyos y dinero para sufragar el proyecto nunca consiguió el permiso para devolver el Azor al mar. Frustrado este proyecto, el barco fue serrado en tres partes y trasladado a las afueras del pueblo de Cogollos en Burgos donde fue de nuevo ensamblado para formar parte de un complejo hotelero en el cual se rehabilitarían los camarotes para ser utilizados como suites.

Este proyecto tampoco se llegó a materializar permaneciendo en el mismo lugar en un estado de semiabandono, siendo utilizado para el rodaje de algunos videoclips o parte de la película Buen viaje, excelencia (2003), de Albert Boadella. Finalmente Sánchez Castillo compró la embarcación a finales de 2011, convirtiéndola en un prisma y exponiéndola en Abierto x Obras, el programa de intervención site specific de la antigua cámara frigorífica de Matadero Madrid.